La capital de Castilla-La Mancha ha amanecido hoy con un terrible pitido de oídos. A primera hora de la mañana, europapress informaba de las palabras de desprecio vertidas por Trump sobre la ciudad de Toledo. Afortunadamente, todo se aclaraba minutos después, cuando la agencia de noticias se disculpaba por el error y aclaraba que el autor de las declaraciones era un primo ceramista de la familia del presidente, vecino de un pueblo cercano, enfrentado de por vida a nuestra ciudad hermana en Estados Unidos. Una buena oportunidad para recordar que la correcta pronunciación de esta ciudad, que además da nombre a una de nuestras céntricas calles, es "Toledo (¡Ojaio!)".
el blog de Jacobo Sánchez