vibran las oraciones pero no abrigan las palabras la luz es frágil y tiembla, sólo la sangre arde violenta desde el cuello hasta el rostro derruido el corazón es la mancha más oscura en este cuerpo las lágrimas purgan, no sana el humo que despido la belleza reside ahora en pequeñas flores rotas a partir de la nada comienzo a creer en la búsqueda a aprender que sólo el saber puede salvarnos no descanso, no abandono, no soy carne muerta atravieso las sombras con la levedad del rayo me elevo por encima del polvo sucio que mordemos y soy silencio y soy ruido y silencio y ruido y soy sueño también aquí alcanzo al fin el génesis, en cualquier parte y en todas me sumerjo y brillo en la bolsa de las aguas ya no hay marcas ni hay herida, todo está iluminado
de nuevo el escenario principal detrás el hundimiento los dioses desaparecidos cubiertos de tierra roja un eco de mar muerto en la lejanía y un diminuto batir de alas sobre la montaña desfigurada el dolor es más real esta noche el momento que pudimos abrazar conforma dos sombras cuesta abajo y dejamos de sentir dejamos de ser garras y carne arañada en este final que no calmará la ausencia