vibran las oraciones
pero no abrigan las palabras
la luz es frágil y
tiembla, sólo la sangre arde
violenta desde el
cuello hasta el rostro derruido
el corazón es la
mancha más oscura en este cuerpo
las lágrimas purgan,
no sana el humo que despido
la belleza reside
ahora en pequeñas flores rotas
a partir de la nada
comienzo a creer en la búsqueda
a aprender que sólo
el saber puede salvarnos
no descanso, no
abandono, no soy carne muerta
atravieso las sombras
con la levedad del rayo
me elevo por encima
del polvo sucio que mordemos
y soy silencio y soy
ruido y silencio y ruido y soy sueño también
aquí alcanzo al fin
el génesis, en cualquier parte y en todas
me sumerjo y brillo
en la bolsa de las aguas
ya no hay marcas ni
hay herida, todo está iluminado
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